LEMU: Diseño, movimiento y territorio

Generar un equipaje heredable y de alta calidad ligado con la identidad local, es el propósito de esta marca situada en Puerto Montt. Esto se logra mediante la transmisión de conocimiento de la labor artesanal y la valoración del entorno natural, social y cultural del lugar en que se habita. 

Por Andrea León P. Fotos gentileza de LEMU.

Para los creadores de LEMU, la arquitecta Ariela Rivas y el periodista Juan Pablo Riquelme, el desafío para sacar adelante su proyecto fue descubrir todos los secretos de la marroquinería para dar vida a su singular línea de bolsos, mochilas y totebags. Primero, recurrieron a un sastre que les enseñó patronaje, corte y confección. Luego, varios artesanos les revelaron los códigos del oficio y a su vez aprendieron a cultivar la paciencia y a respetar cada proceso. Así, el 2013 abrieron su taller en Puerto Montt y crearon los primeros ejemplares en cuero cuidadosamente seleccionado. Rivas está a cargo del área de diseño, prototipado, producción y calidad, mientras que Riquelme se ocupa del marketing, experiencia, gestión de plataformas y comunicación. Ambos lideran cada etapa operativa y la coordinación con una red de colaboradores que se dedica al trabajo en cuero

La palabra LEMU (que significa bosque en mapudungun) concentra la energía de la empresa cuyos artículos de líneas simples se transforman en verdaderos «compañeros de viaje” y son heredables en el tiempo. Su inspiración se basa en conectar tradiciones, texturas y tonalidades del territorio como el negro, caramelo, verde y moro. También están disponibles combinaciones en negro-caramelo y negro-moro. Entre sus características destacan su óptima capacidad, forro de mezclilla 100% algodón, cierres YKK de bronce envejecido y una funda de tela para su protección.  Y un detalle interesante: las dimensiones de todos los modelos se ajustan a los parámetros establecidos por las aerolíneas para evitar cobros por exceso de equipaje. Por otra parte, LEMU ofrece una amplia gama de accesorios: bandoleras, neceser, estuches para notebook, bananos, estuches enrollables, fundas organizadoras, tarjeteros y llaveros. 

Al definir su proyecto como “un viaje de sensaciones en contacto con la naturaleza”, sus campañas han tenido una profunda conexión con el sur eligiendo locaciones como Pupunahue (Región de Los Ríos), Metri y Puelo (Región de Los Lagos). Este año el paisaje escogido fue la extensa playa de arenas negras situada en una accidentada geografía rodeada de árboles nativos, dunas y rocas, donde el Río Bío Bío desemboca en el poderoso Océano Pacífico. “Este lugar salvaje nos enseñó a contemplar las riquezas del territorio y nos volvemos a reencontrar con la naturaleza de nuestra infancia para renovar energías”, comenta Juan Pablo Riquelme. Bajo el lente del fotógrafo Camilo Bustos, se planteó un concepto visual donde los objetos interactúan con el entorno, realzando colores y la alegría de descubrir nuevos sitios. 

El yo creativo

Analizando la labor de LEMU, llaman la atención dos proyectos que surgieron en medio del confinamiento. El primero es ESTAR, un cojín de cuero apilable/transportable para acompañar al viajero de manera transitoria o permanente. Este producto inédito de 1.00 x 70 x 10 centímetros y 2,5 kilos, tiene correas desmontables, bolsillo y además es resistente e impermeable. Lanzado el 2021 en el marco del encuentro Local Chile, se concibió como una instancia de descanso, reflexión y compartir al aire libre. 

La segunda experiencia fue el kit de iniciación Creadores LEMU del 2020.  Su propósito fue promover el desarrollo local, la importancia de volver a lo tradicional y la necesidad de vincularse con el “yo creativo” mediante el oficio. Así, fue posible encontrar dos artículos prediseñados en cuero caramelo y moro y lo necesario para la manufactura como herramientas, un libro guía y tutoriales para aprender la técnica de costura con doble aguja. Actualmente, esta caja/objeto se utiliza en proyectos con comunidades y agrupaciones rurales de la Región de Los Lagos. En ese contexto, Juan Pablo Riquelme comenta que en los últimos años han detectado un creciente interés en los jóvenes por explorar nuevas técnicas y materialidades, lo que se ha visto favorecido por el acceso a diversas plataformas de información, organización, financiamiento y comercialización.  “El traspaso del oficio es para todos los que quieran aprender a crear con sus propias manos y se mantendrá vivo en la medida que se generen los espacios idóneos para el intercambio de conocimiento”, afirma el periodista.

Vivir en el sur ha significado para los fundadores de LEMU un paso hacia el verdadero futuro que tiene vocación colaborativa. Esta zona reafirmó sus convicciones para atesorar la experiencia de quienes generosamente les enseñaron el trabajo en cuero. Entre sus planes consideran exportar, indagar en nuevas técnicas, crear nuevos diseños y celebrar su décimo aniversario junto a las “personas en movimiento” que prefieren su quehacer.

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