Revista Minga - Edición Nº7 - Mayo 2018

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Especial artes visuales: Michael Yaikel

La naturaleza como motivación

 

Michael Edwards, “Yaikel”, artista Chileno, actualmente residiendo en Santiago de Chile, con una profunda,  interesante y potente visión e interpretación de la naturaleza y sus colores. Sus obras, incluso para quienes no están familiarizados con su trabajo, muestran de manera bastante gráfica la forma en que este se conecta con el medio y lo utiliza como herramienta de inspiración.

 

 

Sus colores, que resultan sumamente agradables a los ojos del espectador, son una gran paleta en la escala de los verdes, azules y colores directamente relacionados con la tierra, -tal vez ese podría ser otro de sus sellos, aparte de los murales en los que plasma la reivindicación de la naturaleza como dueña del mundo, aunque constantemente amenazada-.

 

Su trabajo manifiesta una contemplación del entorno y una forma de utilizar los espacios como una vitrina para exponer su interpretación, y al mismo tiempo una forma de hacer de los lugares públicos un lienzo en el que lo natural, los árboles, la fauna, están en retirada por culpa del avance de las construcciones .

 

 

Su trazo cargado de detalles resulta muy sútil y suave, pero no por eso débil. Al contrario, es un trazo potente y casi pareciera tener un mensaje oculto en cada pigmento que utiliza para lograr los matices de sus murales, que trata de gritar la necesidad de apreciar lo que tanto destruimos con el progreso urbanístico.

 

 

“A mi no me gusta ponerle nombre a lo que hago, pero si otro lo quiere hacer bienvenido sea”

 

Su obra, que puede resultar bastante gráfica y con pocas opciones de errar al momento de “ponerle un nombre”, o de querer clasificarla, deja mucho a la imaginación y a la libre interpretación. ¿Es un mural? ¿Una pintura? ¿Una intervención? Puede ser todo eso, y más. Y es que su manifiesto también va un paso más allá. El origen de su visión y de su motivación tiene precedentes que van mutando, lo que hace que su trabajo también lo haga. En cada una de sus obras se plasma una profunda admiración de lo orgánico, de las líneas y formas propias de la naturaleza.

 

 

“Es una forma de contemplar y reivindicar a la naturaleza

 

Claramente lo es. Desde su mirada, lo es.  Para nosotros, que pasamos a ser parte del conjunto, observar estos murales imponentes es como visitar un paraje exótico donde la concepción convencional de lo que entendemos como “naturaleza” adquiere un nuevo sentido. Uno en el que el cemento es el lienzo, el soporte en el que lo inerte pareciera cobrar vida,  de la mano de una brocha y pinturas, camuflado entre el smog y los automóviles. Es como viajar en el tiempo a ese punto en el que aún podíamos coexistir con las plantas y animales  sin tener que batallar por el dominio. Lo mismo con sus piezas más pequeñas como sus serigrafías, pues su trabajo no solo se remite a muros o lienzos.

 

“Es una expresión en el sentido de que estoy mostrando y poniendo en los ojos de la gente el tema que me gusta a mi que es el medio ambiente, el paisaje y las formas naturales”

 

 

Sus pinturas son una forma y una expresión amigable de hacernos conscientes de la importancia de devolverles el espacio a los habitantes originarios de la tierra, los mismos que hemos desplazado para lograr el avance de la civilización. Una invitación para hacernos conscientes de lo que obviamos y que está presente en todo, en todas las cosas. Todas las formas que conocemos, se originan en la naturaleza.

 

Lo interesante de la visión de Yaikel, es que va mucho más allá de tan solo querer destacar lo verde y de querer exponer su trabajo. Tiene una propuesta bastante viable en términos de coexistencia y desarrollo artístico y urbanístico.

 

 

“Creo que seria un enorme aporte obligar a todos estos monstruos del desarrollo inmobiliario o de las concesiones urbanísticas a incluir a artistas en sus proyectos, así potenciarían enormemente el desarrollo de los artistas nacionales”.

 

No solo es un ser consciente de la necesidad de respetar lo orgánico, también manifiesta la inquietud por lograr el equilibrio entre el arte, el desarrollo y el talento nacional. Eso habla de la integridad del artista, algo que resulta cada vez más complejo de encontrar.