4 Emprendimientos femeninos para mujeres poderosas

Por Manon Pérez

@mariaandco.atelier 

María & Co es el nombre del emprendimiento familiar de las hermanas Lorenzini. Antonia y Magdalena comenzaron este proyecto a fines de 2020, luego de que la situación sanitaria retrasara sus planes de iniciar en marzo del mismo año. 

Magdalena estudió diseño de vestuario y junto al conocimiento de moda europea de Antonia -quién vivió una temporada en España- unen sus intereses y amor por la moda para crear su Atelier, que hoy, gracias a sus contactos en Europa, recibe tejidos desde España, Portugal, Italia y Francia para dar a vida a sus colecciones. 

Magdalena y Antonia nos cuentan que su objetivo es llegar a mujeres de todas las edades y tallas, en todas las etapas de su vida, comentan que “el objetivo es que nuestra moda sea lucida por todas las edades, teniendo una oferta de prendas más transversales a una edad específica”. La marca cuenta con una gran disponibilidad de prendas básicas y algunas más divertidas, con una paleta de colores sólidos, donde predomina el beige, blanco y gris y la confección con telas finas y de fibras naturales, como el lino, algodón y viscosa. 

Es así que con una confección prolija, la marca presenta múltiples opciones para lucir en diversas ocasiones, siempre impecable, como las propias emprendedoras lo mencionan: “Nosotras trabajamos teniendo la certeza de que cada clienta tiene su propia belleza y que nuestra marca está para recalcar esa belleza que cada mujer tiene. Las queremos acompañar en cada etapa de sus vidas, haciéndolas sentir cómodas y lindas”. 

Con prendas que intentan salir de lo que ofrece el retail, María & Co tiene un compromiso con la exclusividad, pero también con la sustentabilidad, prefiriendo tejidos certificados en estándares medioambientales, de esta forma estas hermanas compiten día a día con la oferta de la moda rápida de las grandes tiendas. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

@frive.cl 

La magíster y candidata a doctora en Educación, Consuelo Manosalba crea su emprendimiento Frivé con la idea inicial de “traer prendas distintas a Chile confeccionadas de materiales más sustentables”. 

El emprendimiento textil -que cuenta con la participación de diseñadoras chilenas y argentinas- contempla un stock limitado de prendas por colección, ya que como su misma dueña lo menciona su negocio de basa en “tener exclusividad nacional de los productos de las diseñadoras y trabajar con stock limitado para hacer las prendas más únicas”. 

La marca cuenta con una gran variedad de tallas que se adaptan a todo tipo de cuerpo, aunque como menciona su propia fundadora, hoy en día aún existen algunas prendas que representan un desafío de confeccionar.

“Creo que uno de los desafíos es sacar diseños de tops para que abarquen un mayor público, ya que hoy en día todas tenemos derecho a utilizar la prenda que deseamos”, expresó. Frivé, acepta el desafío de confeccionar para mujeres en todas las tallas. 

La exclusividad de las prendas fabricadas en talleres pequeños y el pago digno a cada uno de sus fabricantes y mano de obra, son pilares fundamentales en la misión del emprendimiento manejado por Consuelo, quien nos comenta que aún resulta complicado competir con la gran variedad de oferta a bajo precio que maneja el retail. “Frivé se diferencia del retail, en primer lugar, por trabajar en telas en su generalidad provenientes del algodón en sus distintas líneas (…) Lo más difícil de competir con la moda rápida, son los precios, ya que la moda rápida genera una gran cantidad de stock a muy bajo costo porque trabajan con grandes fábricas donde el valor de la mano de obra no es bien considerado y pagado. Acá, por lo contrario, se trabaja con talleres pequeños, donde cada persona recibe pagos dignos”. 

El emprendimiento que un principio nació con la idea de sustentar los estudios doctorales de esta Profesora en Educación Diferencial, hoy se convierte en una opción para consumir moda de forma diferente, con mayor conciencia ambiental y diferenciadora de los demás. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

@duso.cl 

Duso de Viviana Retamal es una nueva opción a la sastrería femenina, con enfoque en la reutilización de recursos textiles para la confección de prendas sustentables para el medio ambiente. 

El emprendimiento post pandémico nace justo después de que Viviana recibiera su título como diseñadora de vestuario. Luego de haber estudiado sastrería masculina decide comenzar con Duso, una opción distinta hacia el vestuario formal femenino, diseños que como ella misma menciona: “Se alejan de los tradicional”. 

Con una estética alejada de la sastrería convencional, la jóven diseñadora explora en el reciclaje, utilizando el patchwork como técnica principal de confección, práctica que le permite aprovechar todos los retazos de tela existentes en su taller. 

Duso supone la confección de prendas geométricas, con carácter divertido, definido en la utilización de telas lujosas como el cashmere, lana merino, lanas, lino y algodón, salvadas de ir al vertedero, con una segunda oportunidad de vida en el closet de las clientas de Viviana

“El compromiso no es conmigo misma a través de la reutilización, es con el planeta. Por eso arreglo prendas, para alargar su vida”. Es así como la propia emprendedora define su trabajo, el cual la nutre creativamente y la ayuda, en el cumplimiento de los valores medioambientales planteados por ella para el consumo de vestuario. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

@bule.outfit 

Daniela Pellerano es la antropóloga responsable de la creación de Bulé, una boutique de consumo ético ubicada en Las Condes, Santiago. 

 La emprendedora vivió 12 años en Argentina, donde conoció un modelo de negocio textil diferente al que se acostumbra en nuestro país. “Allí hay diseño de autor, compite ganándole al retail”, comenta. 

Es así entonces que la también creadora audiovisual se inicia en el diseño gracias a la producciones cinematográficas, en donde el vestuario cumple un papel importantísimo en la transmisión de emociones y personalidades a la pantalla. 

Así se crea Bulé, no sólo como una opción de consumo ético de slow fashion sino también como un red de trabajo por y para mujeres, entregando oportunidades laborales a tejedoras, costureras y diseñadoras nacionales. 

El emblema de la marca es el uso de colores energéticos, distinguidos y atemporales, plasmados en el uso de telas recicladas de nuestra antigua industria nacional, de las cuales destaca el uso de sedas, algodones, baby alpaca y paño, todas las cuales son biodegradables. 

“Nuestra ropa acompaña la vida diaria y es funcional, en todas las instancias del día a día, funcional y transversal”, cuenta Daniela, quien invita a sus consumidores a atreverse a los colores diferentes como los rojos y azules los cuales escapan de los tradicional de una manera sofisticada, delicada y fácil de vestir. 

Es así que Bulé hace un llamado al consumo de prendas eternas, llenas de vida y personalidad, hecho por mujeres para mujeres, apoyando un modelo responsable de comercio justo. 


 

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